Masajes faciales a la semana te harán lucir más joven

El cuidado diario del rostro es fundamental para mantener su aspecto saludable y que perdure su firmeza, pues con el transcurrir del tiempo se hacen notorios los efectos del envejecimiento, que podemos disminuir con extraordinarios masajes faciales.

Los masajes faciales son una técnica aplicada en el rostro y parte del cuello con pases o movimientos suaves. El fin es relajar los músculos de la cara afectados por el estrés diario.

Esta sencilla práctica, además de placentera, trae muchos beneficios estéticos que conocerás a lo largo de este artículo especial para ti.

Cómo se realizan

Se pueden realizar de varias formas. De hecho hay técnicas sencillas que puedes realizar en casa.

Es recomendable acudir a un masajista profesional, quien lo realizará de acuerdo a un diagnóstico de tu piel y con la ayuda de los mejores productos y aparatos especiales.

Estas sesiones se convierten en momentos altamente relajantes, que pueden llegar a durar 30 minutos aproximadamente, donde la combinación de movimientos (pases circulatorios y relajantes) son esenciales para el resultado final del masaje, y su versatilidad permite combinarlo con otras terapias de belleza, incluso en la misma sesión.

Los movimientos circulares estimulan el sistema circulatorio, mejorando el aspecto de la piel, siendo más notorio su brillo y lozanía, resultando en un cutis más rejuvenecido.

Por otro lado, el objetivo de los pases relajantes es disminuir la tensión de los músculos de la cara, obteniendo una sensación de relax.

Beneficios de los masajes faciales

Sin duda los aportes de los masajes faciales nos favorecen en lo estético, pero además son muy valiosos para nuestro bienestar general.

Los principales beneficios que podemos destacar son:

  • Revitalizan la piel de tu rostro, dejando más tersa la piel de la cara.
  • Son altamente refrescantes para el cutis.
  • Restablecen el metabolismo de la piel, incrementando su resistencia e incluso la oxigenación del cerebro.
  • Favorecen los efectos del estrés en el rostro, lo cual retarda la aparición de arrugas.
  • Promueven el adecuado flujo de sangre en tu rostro y eliminan las células muertas de la piel.
  • Contribuyen a un estado de relajación placentero.
  • Aportan una sensación de bienestar, lo cual favorece en el equilibrio personal y de la salud.

¿Cuáles productos utilizan, aceites o cremas?

En este aspecto hay algunas divergencias, esto porque ciertos profesionales aseguran que la aplicación de aceites en lugar de cremas es más favorable para obtener resultados satisfactorios, además de tener numerosas propiedades nutritivas e hidratantes.

Previamente, el masajista te indicará el tipo de producto con que se aplicarán, según tu tipo de piel.

Los aceites más utilizados para el rostro son:

  1. Aceite de almendras girasol o sésamo, para una piel normal.
  2. De aguacate, es apropiado si la piel es seca.
  3. Con avellanas o melocotón para una piel mixta o grasa.

Contraindicaciones

A pesar que es una técnica muy ventajosa para proporcionar bienestar de la mano de un procedimiento estético, existen algunas condiciones que no permiten su realización en varias personas, si padecen de:

  • Enfermedades como dermatitis alérgica o quemaduras en la cara.
  • Fiebre o enfermedades infecciosas y contagiosas.
  • Piel con inflamación, hematomas, lesiones o cicatrices de cirugías recientes.
  • Presencia de tumores o quistes en el rostro.
  • Pacientes con enfermedades infecciosas en la piel (Hongos o lupus).
  • Personas con acné profundo, en lo cual es aconsejable bajo una indicación médica.

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